PEMAD · Comprensión Emocional · Sesión 1
1.1.1 Reconocimiento de estados anímicos aversivos
Objetivos de la sesión
- Adherencia al Programa
- Psicoeducación
- Valoración de la evaluación
La primera sesión debe desarrollarse en un clima lo más distendido posible, tratando de captar la atención del/los usuarios. Para ello, tanto si se desarrolla en formato individual como grupal, se deben comentar de forma lo más clara posible, los resultados de la prueba de empatía, realizada anteriormente a esta primera sesión. En todo caso, con la finalidad de no condicionar al adolescente, las explicaciones deben ser realizadas en un contexto relajado, y debe constituirse en un debate no directivo por parte del profesional. Se pedirá opinión al adolescente, su punto de vista y se le invitará a que por su cuenta, explore las cuestiones que se han manifestado como deficitarias a través de la prueba.
Por otro lado, se atenderá a aquellas escalas en las que el adolescente haya obtenido una puntuación adecuada, reforzando verbalmente y resaltando sus cualidades positivas. Es muy importante que el usuario no se sienta juzgado, ni valorado negativamente. Al contrario, se debe crear un clima de sana crítica en el que se pongan los cimientos para conseguir mejorar lo que "ya de por sí, está bien, pero aún puede mejorar".
A continuación, el profesional explicará con carácter general, y sin hacer referencia alguna a las particularidades del usuario, los principios teóricos sobre la conducta prosocial, valores morales y la empatía. Es conveniente hacer referencia a ejemplos reales a ser posible, vinculados a situaciones actuales. En este sentido podemos hacer uso de noticias, prensa, e incluso publicaciones en redes sociales. Cualquiera de estos medios nos pueden servir como apoyo a nuestras explicaciones, pero es muy importante también que dichas explicaciones no se conviertan en clases magistrales. En todo momento debe haber debate, y cualquier señal de participación o gesto de aclaración emitido por parte del usuario debe además de ser atendido, fomentado y reforzado.
Para finalizar la sesión se le pedirá al usuario o usuarios, si nos encontramos en un contexto de grupo, opinión sobre lo comentado. Resaltaremos que su opinión es muy importante, porque nos ayudará a entender cuestiones relacionadas con sus inquietudes, fortalezas y debilidades, insistiendo en que no hay un profesional que "lo domina todo" aplicando un tratamiento y una persona que recibe ese tratamiento, sino que entre ambos (o entre todos si es grupal) se conforma un equipo de trabajo, en el que el profesional está a disposición del usuario. Un equipo en el que el/los protagonista/protagonistas son los usuarios, y el profesional es un asistente, un analista de datos, en definitiva, una persona que está hombro con hombro y al servicio de los demás.
Captar la colaboración del adolescente resulta de vital importancia, ya que sería imposible progresar si no es así. Igualmente, el usuario debe conocer qué se hace y para qué se lleva a cabo el Programa. Sin ese conocimiento, es muy difícil conseguir una actitud colaborativa. Una vez captada la atención, y por qué no, la ilusión del adolescente, podremos proseguir con el programa hasta la consecución de nuestros primeros objetivos, por supuesto, también compartidos con él/ellos.